El peligro de la inhalación de espigas en los perros

La clínica veterinaria Manuel Carbó nos remitió hace un tiempo un paciente debido a que se sospechaba que podía haber inhalado un cuerpo extraño.

A la llegada de Goofy a Valencia Sur se le practicó un TAC de torax para ver identificar la causa que le producía los daños y las imágenes confirmaron que el perro había inhalado varias espigas y que las tenía localizadas en el lóbulo pulmonar caudal izquierdo y cuya alternativa era ser intervenido.

En está ocasión, el cirujano veterinario encargado de llevar a cabo esta operación fue Juan Martí, diplomado americano en cirugía y Teresa Mangas, la encargada de la anestesía.

juan martí 1

Juan Martí, cirujano del Hospital Veterinario Valencia Sur

Durante la cirugía se practicó un abordaje intercostal por el quinto espacio para localizar el lóbulo pulmonar afectado del perro, el equipo de cirugía realizó una lobectomía pulmonar con sutura mecánica lineal. De este modo se consiguió extraer las espigas que el paciente tenía alojadas en el lóbulo pulmonar.

Al finalizar la cirugía, se procedió con la realización de unas radiografías nada más salir del quirófano para comprobar que no había neumotórax y tras comprobar que todo estaba correcto, GOOFY pasó a la UCI veterinaria para empezar su proceso de recuperación.

En caso de no haber sido intervenido, el bienestar del paciente corría peligro.

Frente a la sospecha de que se ha inhalado una espiga no olvidéis que debéis poneros en contacto con vuestro veterinario para la valoración del animal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *