Hernia cervical en un perro: el caso de Zoe

ZOE llegó al Hospital Veterinario Valencia Sur sin poder caminar y tras la realización de las pruebas diagnósticas se determinó que lo que le había llevado a que perdiera la movilidad era una hernia cervical y la única alternativa que tenía para intentar recuperarse era que se le practicara una cirugía.

El equipo de neurocirugía veterinaria seguía su caso y, tras valorar todas las posibilidades que existían para la paciente, estaba decidido a intentarlo y llevar a cabo una intervención que, sin lugar a dudas era muy delicada y con un alto riesgo.

Alfredo Recio, responsable del servicio de neurocirugía, asistido por Christian Gómez y junto al resto del equipo, fueron los encargados de llevar a cabo esta intervención, pero en primer lugar era imprescindible el estudio mediante TAC que permitiera precisar el diagnóstico, una operación en la que el posicionamiento es siempre fundamental para tener mayores probabilidades de éxito.

SERVICIO DE NEUROCIRUGÍA VETERINARIA

Equipo de Neurocirugía Veterinaria de Valencia Sur

Finalmente, la cirugía llevada a cabo por nuestros especialistas veterinarios fue todo un éxito, tras la cual tuvo que estar cierto tiempo en la unidad de cuidados intensivos de la que pronto saldría, pero aún le queda algunos pasos más para volver a caminar, para ello es esencial el tratamiento de un equipo de fisioterapia y rehabilitación veterinaria.

Este es el caso de zoe

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